12 de octubre de 2010

Goliardo

Esta palabra viene del francés antiguo gouliard. La RAE recoge dos acepciones:

  • La primera, como adjetivo, significa: "Dado a la gula y a la vida desordenada; seguidor del vicio y del demonio personificado en el gigante bíblico Goliat".
  • La segunda, como sustantivo, se refiere a un clérigo o estudiante vagabundo de la Edad Media, que llevaba vida irregular.
Aparentemente, el nombre procede de gula («goloso»), por su insaciable apetito, y de la analogía fonética de Golias, que procede del gigante bíblico Goliat, al que se identificaba desde antiguo con el diablo. Desamparados por la Iglesia, se hacían itinerantes, vagabundos, de espíritu transgresivo y provocador.


A mediados del siglo XIII, deambulaban por las tabernas, universidades y otros lugares públicos, cantando y declamando sus poemas satíricos, un tanto cínicos, muchas veces denunciando los abusos y la corrupción de la propia Iglesia, o poemas eróticos, frecuentemente muy osados. Las composiciones, casi siempre anónimas, son muy diversas: desde poemas sencillos hasta otros muy elaborados y retóricos.

Su tendencia al amor, al juego y al vino marcan sus composiciones poéticas reunidas en los Carmina Burana, nombre dado a la colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII.


En España, los goliardos eran llamados sopistas y, de ellos, derivaría la actual tuna por su carácter alegre y pícaro.


[Imágenes: la primera la he tomado de Bitácora de lengua; la segunda es el Codex Buranus (Carmina Burana)]

1 comentario:

Isabel Castro dijo...

Hola, esta imagen de Bitácora de lengua la han hecho mis alumnos a partir de una serie de imágenes relacionadas con juglares.
Me alegro mucho de que te haya gustado y que la utilices en tu bloc.
Yo también me haré seguidorade Pegotes de tinta.

Saludos,
Isabel