11 de julio de 2008

Adivinanzas

La construcción de una adivinanza: ¿es un ejercicio de lógica o de imaginación? Probablemente las dos cosas a la vez. Y más fácil de lo que pensamos; solo es cuestión de seguir unos cuantos pasos.

Podemos estudiar su construcción analizando una adivinanza popular que describe el cubo de un pozo:
Baja riendo y sube llorando.

Vemos que en la base de la definición hay un proceso de extrañamiento del objeto, que es separado de su significado y de su contexto habitual y se lo describe como un objeto que baja y sube.

En la descripción se insinúa un trabajo de asociación y comparación que se ejerce, no sobre el objeto, sino sobre una de sus características: el rumor del chirrido del cubo cuando baja es diferente de cuando sube.

La clave de la nueva definición está en la metáfora que sugiere el verbo llorar: cuando sube el cubo se balancea y el agua gotea: llora. Y de esta metáfora nace, por oposición la primera: ríe.

El análisis nos da la clave para la construcción de una adivinanza:
extrañamiento-asociación-metáfora

Podemos probar esta regla con un objeto cualquiera: por ejemplo, un bolígrafo.

1.ª operación: extrañamiento. Hay que definir el bolígrafo como si lo viéramos por primera vez:

bastoncillo por lo general de plástico, con forma cilíndrica terminado en una punta cónica cuya característica es dejar una huella visible sobre una superficie que suele ser blanca y llana (papel).

Esta primera operación es la más importante: el extrañamiento hace posible las asociaciones menos tópicas, menos trilladas, y permite el surgimiento de metáforas sorprendentes.

2.ª operación: asociación y comparación. La superficie se presta a crear, mediante imágenes, aperturas a nuevos significados. ¿En qué puede convertirse una hoja de papel en blanco? O por la forma: ¿a qué nos recuerda una hoja en blanco? (camisa sin botones, bata blanca de cualquier profesional…).

Por analogía, la huella que deja el objeto, ¿a qué nos puede recordar? Y si jugamos con la posibilidad de los colores podemos crear un contraste entre el blanco y el negro.

3.ª operación: la metáfora final. Estamos listos ahora para una definición metafórica del bolígrafo. Por ejemplo:

Es algo que traza un sendero negro en un campo blanco.

4.ª operación (no indispensable): la rima. Consiste en darle cierta forma atrayente a la definición misteriosa. A menudo las adivinanzas se formulan en versos:

Sobre un campo blanco
traza un negro sendero.

Un tipo de adivinanzas son las que incluyen la palabra que hay que acertar dentro del texto:

Blanco por dentro,
verde por fuera;
si quieres que te lo diga,
espera.

Por un caminito adelante
va caminando un bicho
y el nombre de ese bicho
ya te lo he dicho.



Enlaces de interés en los que podéis leer adivinanzas y enviar las vuestras:

- Geocities
- Acertijos y enigmas
- Adivina, adivinanza (adivinanzas para niños clasificadas por temas)

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