Bonita clasificación de los cuentos

Hay cuentos y cuentistas para todos los gustos. Más todavía, los cuentos, al igual que sus autores, tienen diversas formas, tamaños y contenidos. Así hay cuentos largos como Julio Cortázar y cuentos cortos como Tito Monterroso; cuentos livianos como Julio Ramón Ribeyro y cuentos pesados como Lezama Lima; cuentos chuecos como Augusto Céspedes y cuentos borrachos como Edgar Allan Poe; cuentos humorísticos como Bryce Echenique y cuentos angustiados como Franz Kafka; cuentos eruditos como JL Borges y cuentos dandys como Óscar Wilde; cuentos pervertidos como Marqués de Sade y cuentos degenerados como Charles Bukowski; cuentos decentes como Antón Chéjov y cuentos eróticos como Anaîs Nin; cuentos del realismo social como Máximo Gorki y cuentos del realismo mágico como García Márquez; cuentos suicidas como Horacio Quiroga y cuentos tímidos como Juan Rulfo; cuentos naturalistas como Guy de Maupassant y cuentos de ciencia-ficción como Isaac Asimov; cuentos psicológicos como William Faulkner y cuentos intimistas como JC Onetti; cuentos de la tradición oral como Charles Perrault y cuentos infantiles como HC Andersen; cuentos de la mina como Baldomero Lillo, cuentos rurales como Ciro Alegría, cuentos urbanos como Mario Benedetti y así, como estos ejemplos, hay un montón de cuentos como hay de todo en la viña del Señor. El saber elegirlos no es responsabilidad del escritor sino un oficio que le corresponde al lector.


[Fragmento de Lecciones sobre el arte de escribir cuentos breves, Víctor Montoya]

El lenguaje del chat, mejor visto

Varios filólogos analizan con menos dramatismo que antaño cómo se utiliza del idioma en Internet, aunque tal vez lo más llamativo del reportaje sea que los sms no son tan modernos como pensamos.

Eufemismos

Me ha llegado por email un vídeo que trata, en clave de humor, el nuevo lenguaje psicológico, que pone nombre a cosas que hasta ahora no se consideraban enfermedades. Por ejemplo, el "síndrome postvacacional", que es lo que toda la vida se ha llamado "tener ganas de tocarse los huevos"

Último grito editorial: los vampiros


Parece ser que el último grito editorial es el de los vampiros a la vista de la cantidad de libros vendidos de la escritora de moda: Stephenie Meyer, autora de la saga Crepúsculo (que también es una recién estrenada película que ya es número uno de taquilla en España).

La novela se deja leer, aunque es muy previsible y los personajes un pelín ñoños. 

Aunque para mí el Drácula más tenebroso, insuperable y maravilloso es y será, siempre, el de Bram Stoker (si nunca habéis leído nada de vampiros, empezad por esta), os dejo un enlace al reportaje de El País sobre el nuevo fenómeno editorial: Un ejército de monstruos, por si ya estáis pensando en los regalitos para Navidades.



Minicuentos de fantasmas

Aquí van cinco minicuentos de fantasmas que he recopilado de la Biblioteca Digital Ciudad Seva:


Mensaje, Thomas Bailey Aldrich


Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.



Los fantasmas y yo, René Avilés Fabila


Siempre estuve acosado por el temor a los fantasmas, hasta que distraídamente pasé de una habitación a otra sin utilizar los medios comunes.



Llamada, Fredric Brown


El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta...



Final para un cuento fantástico, I.A. Ireland


-¡Que extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada!

La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.

-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!

-A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha.

Pasó a través de la puerta y desapareció.


Cuento de espantos, José Emilio Pacheco


Violó la cripta a medianoche. Halló su propio cadáver en el sarcófago.


Gramática descomplicada, Álex Grijelmo



Ayer me compré varios libros para utilizar en las clases de lengua. Uno de ellos ya lo empecé a leer y me parece estupendo: Gramática descomplicada, de Álex Grijelmo, que va por su 6.ª edición (editorial Taurus).

Se trata de una obra destinada a pensar con la gramática, no a memorizarla (como informa en la contraportada). Es un libro que rompe con muchos enfoques de las gramáticas actuales, muy amena y fácil de comprender.

Para empezar, Álex Grijelmo recurre a la etimología de las palabras gramaticales, como sintaxis, que significa "coordinar", "colocar en orden" u oración, que procede de oratio: "facultad de hablar" y este a su vez de os, oris: "boca", de la cual salió la ramificación ósculo (beso) que en latín era literamente "boca pequeña". En mis clases he comprobado que a los alumnos les encanta conocer la etimología de las palabras y es algo que intento hacer cuando puedo ya que siempre resulta curiosa y me encanta verles interesados. A veces, hasta tengo que cortar los debates porque si no nos tiraríamos la hora hablando solo de los significados (cosa que me encantaría, pero ya se sabe que el programa es misa).

Por otra parte (y es aquí, en mi opinión, donde está lo fundamental de este libro) plantea la gramática como algo necesario para el conocimiento, para saber más, pensar mejor y poder dotar a nuestros argumentos del convencimiento necesario. En definitiva, todo tiene su razón de ser, especialmente algo tan fundamental como el lenguaje. Aplicada la clase de lengua de esta forma, a lo alumnos les ayudará no solo a encontrar una utilidad a una asignatura ya de por sí bastante abstracta para ellos, sino también a comprenderla mejor.

El libro está dividido en tres partes:

  1. El mecano del lenguaje: donde habla de morfología y acentos.
  2. Los instrumentos gramaticales: que incluye las clases de palabras.
  3. El pensamiento encadenado: en donde cabe todo lo referente a la sintaxis.

Al final incluye tres apéndices de lo más didácticos: uno es de dudas y consejos (sobre las concordancias, los condicionales, dudas con los verbos, con las preposiciones, en la acentuación o la puntuación); otro de juegos de magia (juego de verbos, de adverbios y afijos), y un tercero de palabras técnicas muy útil y sencillito.

En Álex Grijelmo o el placer de las palabras se ofrece una amplia entrevista al autor.

La Nueva gramática del español


Hasta diciembre del próximo año no podremos tener la Nueva gramática del español, una obra en la que han participado las veintidós Academias de la Lengua y que mostrará "el español total".

El director de la RAE, García de la Concha dijo de la obra que "será un gran mapa en relieve del mundo hispanohablante; contendrá la norma común y las variedades de cada lugar, y todo ello autorizado con citas de numerosos autores".

Esperaremos impacientes.


Página asesina, Julio Cortázar



En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere.


Otros cuentos de Julio Cortázar en este blog:
-
Instrucciones para llorar

Otros cuentos de terror en este blog:
- Minicuentos de fantasmas
-
El enfermo, Alfonso Sastre

Enlaces de interés:
- Página web de
Julio Cortázar

[Imagen: Reading is to the mind what exercise is to the body, Flickr]

Decálogos: del alumno y del profesor

Decálogo del alumno (aunque en realidad son trece...):

  1. El alumno siempre tiene la razón, pero no se la dan.
  2. El alumno nunca copia, se informa.
  3. El alumno nunca duerme en clase, reflexiona.
  4. El alumno no habla en clase, intercambia impresiones.
  5. El alumno no hace el vago en gimnasia, guarda energías.
  6. El alumno no suspende, le suspenden.
  7. El alumno no fuma, se estimula.
  8. El alumno no dice tacos, se descarga.
  9. El alumno no insulta a los profesores, les recuerda lo que son.
  10. El alumno no destroza el colegio, lo decora.
  11. El alumno no lee revistas en clase, se culturiza.
  12. El alumno no tira tizas en clase, estudia su gravedad.
  13. El alumno no toca los órganos sexuales de las chicas, estudia su anatomía.


Decálogo del buen profesor (escrito por Pedro Morales):

  1. Nunca comuniques a tus alumnos los objetivos de la asignatura si es que alguna vez los has pensado. Los alumnos podrían llegar a darse cuenta de que la asignatura es inútil.
  2. La información es fuente de poder: si no quieres perderla manténte siempre en cierta ambigüedad. No des normas claras, ni mucho menos digas qué y cómo vas a evaluar. Te expones a perder autoridad o que tus alumnos dejen de venir a clase. ¿Para qué iban a hacerlo? Cuanto menos te definas estarás más a salvo de las críticas.
  3. Empéñate en explicar toda la asignatura en tiempo de clase: puedes dar por supuesto que tus alumnos no saben leer. Además si no te pasas toda la clase explicando, tus alumnos podrían llegar a darse cuenta de que no sabes otra cosa.
  4. Convierte tus clases en clases de dictador. Cuanto más copien tus alumnos, mejor, y cuanto más deprisa, mejor todavía: así no habrá tiempo para preguntas inútiles o incómodas. Si además las cosas van mal, se deberá siempre a los malos apuntes, no a tus explicaciones.
  5. Evalúa al final del curso o al final de la evaluación, o con pocos exámenes, o por lo menos –y esto es realmente importante- con muy pocas preguntas. A la emoción del examen añadirás la emoción de la lotería. Y ya sabemos todos que el que no sabe una o dos preguntas no puede saber ninguna otra.
  6. No se te ocurra evaluar con frecuencia a lo largo del curso, aunque sea de una manera más sencilla e informal, porque los alumnos podrían enterarse de lo que saben, de lo que no saben y de lo que deberían saber. Si esto llega a ocurrir, te expones a tener que aprobar a todos al final, y sufriría tu prestigio de mantenedor de un alto nivel de exigencia.
  7. No caigas en la tentación de guardar artículos de periódicos, revistas que tengan que ver con la asignatura, y mucho menos se te ocurra llevarlos a clase. Mantén el prestigio de la ciencia pura.
  8. Nunca confíes en la motivación de tus alumnos ni en su capacidad de aportar algo que merezca la pena. Si se han embarcado en una carrera de cinco años es porque no tienen otra cosa mejor que hacer. Y si se trata de niños, lo mismo pero peor.
  9. Convéncete de que somos pobrísimos y de que la escasez de medios nos impide hacer las cosas mejor. Fotocopiar unos simples apuntes o un sencillo guión es carísimo. Si en tu centro hay posibilidad de utilizar transparencias, audiovisuales u otros cachivaches, no lo hagas: esos juguetes infantilizan la clase.
  10. Cuando no puedas echar la culpa a los alumnos de lo mal que van las cosas, échasela a la estructura. Los profesores somos ciudadanos libres de toda sospecha.

[Visto en Club Telépolis y Lycos]

Incunable

Del lat. incunabŭla, "pañales":

Definición de la RAE:


1. adj. Se dice de toda edición hecha desde la invención de la imprenta hasta principios del siglo XVI. U. t. c. s. m. [Usado también como sustantivo masculino]


Definición de María Moliner:

adj. y n. m. Obra *impresa en el siglo XV y principios del XVI.






El Sinodal de Aguilafuente, impreso en 1472, es el primer incunable español conocido. El único ejemplar que se conserva se encuentra en el archivo catedralicio de Segovia y fue descubierto en 1930.



Enlaces de interés:

- Incunable (en Wikipedia)
- El Sinodal de Aguilafuente
- Biblioteca Nacional de España

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