La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca


INTRODUCCIÓN:

El más conocido de los dramas filosóficos de Calderón es La vida es sueño (1636), una de las obras de la literatura española de valor universal.

SE ABRE EL TELÓN:

Cuando nace Segismundo, los astros pronostican que va a ser un rey cruel y que va a dividir al país; por lo cual su padre, el Rey Basilio de Polonia, decide encerrarlo en una torre perdida entre valles para que nadie conozca su existencia y así evitar los problemas que los astros le habían vaticinado.

La llegada de la dama Rosaura junto con su escudero Clarín, hace que se cambien las cosas. Rosaura es una dama que ha llegado a Polonia con la intención de recuperar su honor vengándose de Astolfo, que había sido su prometido pero que la abandonó.

Llegando a Polonia, al anochecer, sufre un accidente (el caballo se desboca) y vislumbra una luz que llega de la torre en la que está encerrado desde su nacimiento Segismundo. Van hacia la torre y observan que allí está encerrado un prisionero con el cual entabla una larga conversación. Segismundo se lamenta de verse privado de libertad, que es un don propio del ser humano y del que disfrutan incluso los animales.

SEGISMUNDO.— ¿Quién eres? que aunque yo aquí
tan poco del mundo sé,
que cuna y sepulcro fue
esta torre para mí;
y aunque desde que nací
(si esto es nacer) sólo advierto
este rústico desierto
donde miserable vivo,
siendo un esqueleto vivo,
siendo un animado muerto;
y aunque nunca vi ni hablé
sino a un hombre solamente
que aquí mis desdichas siente,
por quien las noticias sé
de cielo y tierra; y aunque
aquí, porque más te asombres
y monstruo humano me nombres,
entre asombros y quimeras,
soy un hombre de las fieras
y una fiera de los hombres.

ROSAURA.— Con asombro de mirarte,
con admiración de oírte,
ni sé qué pueda decirte,
ni qué pueda preguntarte.
Sólo diré que a esta parte
hoy el cielo me ha guiado
para haberme consolado,
si consuelo puede ser
del que es desdichado, ver
a otro que es más desdichado.
Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.


Ante la presencia de Rosaura y Clarín, Segismundo reacciona con violencia, porque es incapaz de aceptar con resignación su destino.

Como nadie podía hablar con Segismundo (tan sólo un hombre llamado Clotaldo), cuando este descubre que Rosaura y Clarín han entrado en la torre recrimina a los guardias que cómo han dejado entrar a Rosaura y a Clarín, y les pide que los encierren. Más tarde, Clotaldo se dará cuenta de que Rosaura es en realidad su hija perdida.

De pronto, aparecen en escena, tres nuevos personajes: Astolfo (el conde de Moscovia, que quiere ser el heredero al trono –el que había sido el prometido de Rosaura-), Estrella y el rey Basilio. Estrella y Astolfo son prometidos.

Astolfo sólo quiere casarse con Estrella por cuestiones de poder. Estrella es prima de Segismundo, de la cual él se enamorará.

Finalmente se les perdona la vida a Rosaura y Clarín por haber entrado en la torre y Rosaura comienza a trabajar como sirviente de Estrella, la cual la llama “Astea”. El rey Basilio, dudoso de lo que habían vaticinado los astros, decide poner a su hijo a prueba para comprobar si era verdad ese desastroso porvenir. Por ello, ordena a Clotaldo que traiga a su hijo Segismundo a palacio, no sin antes suministrarle una pócima para dormir, ya que, en caso de que el rey decidiese devolverlo a la torre por el peligroso comportamiento de su hijo, éste pensase que todo sólo había sido un sueño.

Segismundo despierta aturdido, sorprendido y confuso en palacio. Clotaldo intenta explicarle la situación y el porqué de su encierro. Segismundo trata de atacar en un principio a Clotaldo. Más tarde comienza también a discutir con Astolfo. Segismundo, una persona que llevaba tanto tiempo encerrado, cuya única educación proviene de la enseñanza impartida por Clotaldo, reacciona de una forma muy violenta en este primer encuentro con la realidad. Finalmente termina arrojando a un criado por la ventana.
Basilio y Segismundo comienzan a hablar sobre el porqué de su encarcelamiento en la torre. Basilio decide volver a encerrar a su hijo debido a su terrible reacción, confirmando la veracidad de ese temido futuro. Clotaldo le comenta a Segismundo que hay que hacer el bien siempre, ya que esta vida es como un sueño y lo que importa es la vida eterna.

Segismundo despierta de nuevo en la torre. Es en este momento cuando Segismundo se da cuenta de la razón que tenía Clotaldo y entra en un período de reflexión. Comienza aquí el famoso monólogo de Segismundo:

Sueña el rico en su riqueza
que mas cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende
y el mundo, en conclusión
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿qué es la vida?;un frenesí
¿qué es la vida? una ilusión
una sombra, una ficción
y el mayor bien es pequeño,
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Mientras tanto surge un problema en la relación entre Astolfo y Estrella: Estrella le pide un retrato a Astolfo, y este le entrega un retrato de su antigua amada, Rosaura. Rosaura, recordemos, es la criada de Estrella, y es ella la que le tiene que entregar el retrato. Estrella, lógicamente, se enfada mucho. Rosaura argumenta que ella no tiene nada que ver, pues fue, según ella, Astolfo quién cogió el retrato.

Por otro lado, el pueblo se entera de la existencia de Segismundo, heredero legítimo del trono. El pueblo, apoyado por los soldados decide rescatarle y ponerle en libertad. Le comentan a Segismundo la situación: que Astolfo es el futuro heredero al trono, hecho que ellos no quieren. Segismundo se limita a pensar que todo es un sueño. Comienza entonces una batalla. Clotaldo decide ayudar a su rey, ya que es a él a quien le debe lealtad. Su hija, Rosaura, le pide que no participe en la batalla, pero debido a sus responsabilidades como ayudante y defensor del rey debe ir a la guerra, no sin antes contarle la verdad y confesarle que él es su padre.

Clarín, el cual es muy miedoso a la vez que prudente, decide esconderse entre unos arbustos. Pero desgraciadamente una bala perdida alcanza a Clarín, acabando así con su vida. Aconsejan a Basilio (el rey) que huya. De repente se encuentra con Segismundo, que se arrolla ante él y empieza a alabarle. La guerra termina.

Al final, Rosaura se casa con Astolfo y Segismundo con Estrella. Clotaldo es premiado por su lealtad y Segismundo castiga a los traidores que le ayudaron a sublevarse contra el rey. La obra culmina con la conversión de Segismundo, el cual ha llegado a la conclusión de que, sea un sueño o una realidad, hay que hacer el bien.

SE CIERRA EL TELÓN

[Imagen: Segismundo encadenado, Dalí]

Hamlet, William Shakespeare


INTRODUCCIÓN:

Hamlet es una tragedia escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare, probablemente compuesta entre 1599 y 1601. Situada en Dinamarca, su intriga cuenta cómo el príncipe Hamlet se venga de su tío Claudio, quien ha asesinado a su padre, el rey, para casarse con su esposa la reina y ser el gobernante del país.

El tema central de esta obra es la traición. Una traición por parte los integrantes de una familia y algunos de sus sirvientes. Un hermano que mata al otro para quedarse con la corona y con la reina y un sobrino que desea vengar el asesinato de su padre.

Hamlet es la más famosa y una de las mejores tragedias de Shakespeare en donde la venganza y la duda son los dos temas centrales.

Tras la muerte de su padre (rey de Dinamarca) a manos de su propio hermano (Claudio), y la boda de su madre con el hermano asesino, Hamlet es visitado por el alma atormentada de su padre para advertirle de la suerte que corrió. Hamlet cegado por el afán de venganza, muestra a todos una falsa locura, en la que se esconde para llevar a cabo sus planes. En esta locura arrastrará a la bella Ofelia al suicidio (la dura frialdad con la que Hamlet acaba tratando a Ofelia es algo que realmente sobrecoge).

SE ABRE EL TELÓN:

La obra comienza una fría noche en Elsinor, el castillo real de Dinamarca. Unos centinelas tratan de convencer a Horacio (que es el mejor amigo del príncipe Hamlet) de que han visto al fantasma del rey Hamlet (padre). Después de oír a Horacio, el príncipe Hamlet decide ir a la noche al lugar de las apariciones para ver al fantasma el mismo.

Esa noche el fantasma se le aparece a Hamlet y le informa que es el espíritu de su padre y que su hermano Claudio (tío de Hamlet) lo asesinó al verter veneno en su oído mientras dormía y de esa manera, subir al trono. El fantasma le pide que lo vengue matando a su homicida (a Claudio). Tras el encuentro, el príncipe duda si el espíritu es el de su padre y si lo que ha dicho es real.

MONÓLOGO DE HAMLET (reducido)
Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen?
Morir, dormir... No más;
y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo…
Morir, dormir, dormir... ¡Soñar acaso!


El rey (que es Claudio, tío de Hamlet) y la reina (madre natural de Hamlet: Gertrudis) están muy preocupados por el comportamiento cambiante de Hamlet. Claudio decide enviar a dos amigos de Hamlet (Rosencrantz y Guildenstern) para que averiguen causa de la conducta extraña de su sobrino. Hamlet los recibe cortésmente pero se da cuenta de que lo están espiando.

Por otra parte, Hamlet está enomorado de Ofelia, pero el padre de esta (Polonio) le advierte a su hija que debe terminar su relación con Hamlet ya que él es un príncipe y no puede casarse con quien desee. Ofelia promete obedecer y dejar de ver a Hamlet. Sin embargo, Ofelia se alarma por el comportamiento extraño de Hamlet y le cuenta a su padre que, en una ocasión, el príncipe entró en su habitación y se quedó mirándola sin decir nada. Polonio piensa que es un “éxtasis de amor” la causa de la locura de Hamlet e informa a los reyes.

Polonio y el rey Claudio deciden espiar a Hamlet cuando este le habla a Ofelia pensando que están solos. Ofelia le devuelve unas cartas que Hamlet le envió, el príncipe se pone furioso y le insiste a Ofelia para que se marche a vivir a un convento. Hamlet continúa dudando si el fantasma le ha dicho la verdad, por lo que cuando una compañía de actores itinerantes llega a Elsinor se le presenta una solución. La obra resulta ser una recreación del asesinato del padre de Hamlet, por lo que Hamlet le pide a un actor unas leves modificaciones para que la obra sea una recreación del asesinato de su padre.

La corte va a ver la obra y cuando llega la escena del asesinato del rey, Claudio se inquieta y se retira del lugar, lo que demuestra su culpabilidad.

Claudio, temiendo por la posible locura de Hamlet, decide enviarlo a Inglaterra por su propia seguridad. Mientras tanto la reina se reúne con Hamlet para tratar de comprender su conducta tan rara, mientras Polonio se oculta detrás de una cortina para espiar y luego contárselo a Claudio.

Hamlet le reprocha a su madre su apresurada boda con Claudio, cuando escucha un ruido detrás de la cortina y pensando que es el rey lo apuñala y lo mata (en realidad es Polonio). Luego aparece el fantasma y Hamlet le habla, pero la reina no puede verlo ni oírlo por lo que determina que el príncipe está totalmente loco. Finalmente Hamlet se lleva el cuerpo de Polonio y lo oculta.

Ofelia enloquece tras la muerte de su padre y comienza desvariar y cantar. Su hermano, Laertes, regresa de Francia con la idea de vengar la muerte de su padre. Claudio lo convence de que Hamlet tiene toda la culpa de la muerte de Polonio; en ese momento llega una carta de Hamlet en la que cuenta que su barco con rumbo a Inglaterra fue atacado por piratas, por lo que ha vuelto a Dinamarca después de ser liberado.

El rey y Laertes organizan un plan: Laertes peleará contra Hamlet con una espada envenenada para así tener más posibilidades de matarlo. En caso de que falle, Claudio le ofrecerá a Hamlet vino con veneno. En ese momento llega la reina para informar que Ofelia se ha ahogado en un río.

Después, dos sepultureros cavan una tumba para Ofelia. Uno de los sepultureros encuentra el cráneo de Yorick, que era un bufón con el que Hamlet solía divertirse cuando era niño.

Hamlet se reúne con Horacio y le cuenta cómo encontró una carta de Claudio en la que ordena que cuando Hamlet llegue a Inglaterra lo maten, pero en ese momento, un cortesano llega y le informa sobre el duelo de esgrima con Laertes, el hermano de Ofelia. En el duelo, Laertes hiere con su espada envenenada a Hamlet pero el príncipe se la quita y lo hiere con ella.

Antes de morir, el príncipe Hamlet ve que su madre toma una bebida envenenada que era para él. Laertes confiesa a Hamlet que la trampa del vino fue ideada por el rey. Hamlet, encolerizado, por fin logra herir al rey Claudio cumpliendo finalmente la venganza que el fantasma de su padre anhelaba.

SE CIERRA EL TELÓN

[Imagen: Litografía de Delacroix, 1844]

Plataforma, Michel Houellebecq


Hace unos meses (o más bien tendría que decir semanas) que descubrí a Houellebecq. Tenía una novela suya desde hacía mucho tiempo, que había comprado cuando todavía era socia del Círculo de Lectores: Plataforma. Confieso que la elección la hice por una única razón y es que esa mañana, recién levantada para ir al trabajo, me pilló que debía empezar novela nueva, y como no es excesivamente gorda para el autobús (es que las que tengo pendientes exceden las 500 páginas), fue la que decidí llevarme.

Lo cierto es que desde que comencé a leerla me enganchó fatalmente, y digo fatalmente porque durante esa semana no pude hacer otra cosa que leer y leer. Para mi sorpresa, sin embargo, las reseñas críticas de la novela no la ponen nada bien.

Si bien es verdad que hay partes que pueden resultar un poco pesadas (como los datos sobre el turismo, por ejemplo), la novela me pareció muy buena sobre todo por su dureza en cuanto a las relaciones humanas. La conclusión a la que llegamos a medida que vamos leyendo es que el hombre está solo por naturaleza, y eso es muy duro. Desde luego, no es una novela alegre, aunque tampoco la considero triste porque en el fondo lo que el escritor nos quiere transmitir es que todo ser humano está destinado a encontrar a una persona que le haga feliz, y no importa lo que dure ese estado, la cuestión es disfrutar el momento. Y eso es lo que le ocurre al protagonista, Michael, un tipo de cuarenta años solitario, egoísta, incapaz de relacionarse con nadie y cuya única obsesión es el sexo, a quien le cambiará la vida cuando conozca a Valérie en un viaje organizado a Tailandia.

El caso es que la novela me gustó tanto que en cuanto la terminé fui rauda a comprar Las partículas elementales (solo estaba en El Corte Inglés y de bolsillo, y yo soy anti comprar libros en esta tienda y menos bolsillo de Anagrama, que acaban destrozados, así que imaginaros cómo estaba de impaciente). Como es la que le hizo más famoso y por la que se llevó premio pensé: si la otra me ha encantado, cómo será esta, que me han dicho que es mucho mejor. Sin embargo, y a falta de unas 200 páginas para terminarla, no acaba de engancharme tanto como la otra... Me da la impresión (a tenor de esas críticas tan poco favorables sobre Plataforma) de que mi problema ha sido que he leído a Houellebecq al revés, que primero debía haber empezado por Las partículas... y seguido con Plataforma. Pero yo me pregunto si al fin y al cabo el orden en el que se leen las novelas de un determinado escritor es determinante para su valoración. Y mi respuesta es que no.

Encuentro que hay muchos temas recurrentes en este escritor que me están empezando a fastidiar. Hay ocasiones en que me da la impresión de que estoy leyendo una continuación de Plataforma, y me está decepcionando un poco. Yo que pensaba que había descubierto, por fin, un escritor contemporáneo que seguiría fielmente (aunque volveré a comprar alguna otra novela suya -o mejor, tomar prestada de la biblioteca pública-, a ver si esto es casualidad o caradura). De todas formas, merece la pena leerlo (al menos la novela que recomiendo), sobre todo si buscáis porno literario de verdad. De lo mejorcito, para mí, en ese terreno. Sobre las ampollas que ha levantado este escritor sobre racismo, pederastia, etc... bueno, que cada uno piense lo que quiera, pero yo creo que ahí está la libertad de expresión de todo el que se dedica a algún arte y a quien no le guste, que no lo lea.


Más sobre Houellebecq en Wikipedia, con enlaces a otras páginas.
Los amigos de Michel Houellebecq.
La auténtica ampliación del campo de batalla, reseña de Francisco Rosa Novalbos (comentario crítico de
Plataforma).
Plataforma, de Michel Houellebecq (El nihilismo como forma de evolución. Condena biológica)

Catacresis

Término de origen griego: katachresis de kata-chrao: "aprovecharse de; servirse".

Es una figura retórica que consiste en utilizar metafóricamente una palabra o expresión para designar una realidad que carece de un término apropiado para denominarla. En este sentido, se produce catacresis en expresiones lexicalizadas que se emplean con conciencia de que sean metáforas, como pata de la mesa; boca de riego; brazo de mar.

También se denomina catacresis a ciertas metáforas hiperbólicas como las que crea Góngora cuando describe a Polifemo: "un monte era de miembros eminente" o aquellas en las que conviven dos realidades diferentes, como esta de Quevedo: "Érase una nariz sayón y escriba", o la de Jorge Guillén: "Radiador, ruiseñor / del invierno".

Los veinte mejores libros de viajes de la historia

El diario británico Daily Telegraph ha elegido sus veinte mejores libros de viajes de la historia.

Algunos de ellos son:

  • En el camino, de Jack Kerouac (1957).
  • Viajes con Charley: en busca de América, de John Steinbeck (1960).
  • La playa, de Alex Garland (1996).
  • Miedo y asco en Las Vegas, de Hunter S. Thompson (1971).
  • The Great Railway Bazaar, de Paul Theoroux (1975).
  • Ahora brilla el sol, de Ernest Hemingway.
  • Homenaje a Cataluña, de George Orwell (1938).

Lista completa

[Visto en Informativos Telecinco.com]

Los 50 mejores poemas de la historia

Me he topado, navegando por el Facebook, con un listado de (según diversos lectores), los cincuenta mejores poemas de la historia que dejo aquí porque siempre viene bien para recordar buenas poesías o, lo que es mejor, descubrir otras nuevas:

1. Poema XX - Pablo Neruda
2. La Elegía - Miguel Hernández
3. Me gusta cuando callas - Pablo Neruda
4. Gacela de la terrible presencia - Federico García Lorca
5. Si el hombre pudiera decir - Luis Cernuda
6. Coplas a la muerte de su padre - Jorge Manrique
7. Nanas de la cebolla - Miguel Hernández
8. Cuerpo en alba - Emilio Prados
9. Amor constante más allá de la muerte - Francisco de Quevedo
10. Octubre - Juan Ramón Jiménez
11. Palabras para Julia - José Agustín Goytisolo
12. A un olmo seco - Antonio Machado
13. El remordimiento - Jorge Luis Borges
14. La canción del pirata - José Espronceda
15. No volveré a ser joven - Jaime Gil de Biedma
16. Nota biográfica - Gloria Fuertes
17. 3 (de Cancionero) - Garcilaso de la Vega
18. 13 (de La voz a ti debida) - Pedro Salinas
19. Se equivocó la paloma - Rafael Alberti
20. Lenta humedad - Vicente Aleixandre
21. Volverán las oscuras golondrinas - Gustavo Adolfo Bécquer
22. La princesa está triste - Rubén Dario
23. La aurora (de Poeta en Nueva York) - Federico García Lorca
24. Nocturnos - José Asunción Silva
25. Piedra de sol - Octavio Paz
26. Piedra negra sobre una piedra blanca - César Vallejo
27. Canción de invierno - Juan Ramón Jiménez
28. El otro - Jorge Luis Borges
29. Tú me quieres blanca - Alfonsina Storni
30. Veles e vents han mos desigs complir - Ausias March
31. Romance de Abenámar y el rey don Juan - autor desconocido
32. Oriente - Manuel Machado
33. XVIII - Lope de Vega
34. Noche - Vicente Huidobro
35. La poesía es un arma cargada de futuro - Gabriel Celaya
36. Campanas de Bastabales - Rosalia de Castro
37. ¡Ay de mi Alhama! - autor desconocido
38. Rimas - Gustavo Adolfo Bécquer
39. Lo que dejé por ti - Rafael Alberti
40. Soliloquio del farero - Luis Cernuda
41. Vida - Vicente Aleixandre
42. Hija del viento - Alejandra Pizarnik
43. Bizia lo - Xabier de Lizardi
44. Serán cenizas - José Angel Valente
45. Noche oscura - San Juan de la Cruz
46. Oda a la flor de Gnido (fragmento) - Garcilaso de la Vega
47. Olga Orozco - Olga Orozco
48. La fuente - Ruben Darío
49. Insomnio - Dámaso Alonso
50. Retrato - Antonio Machado

El Consistorio de Orihuela se luce con la ortografía

Leo en La Verdad.es que el Ayuntamiento de Orihuela ha quedado en ridículo (esto es mío) por las erratas que hay en muchas de las placas urbanas que han colocado. Así, en la placa colocada en la Plaza de la Fruta (Antonio Balaguer) hay nada menos que tres errores. El texto que explica por qué se la llama así aparece un "fué", un "mas" (como adverbio de cantidad), y falta un punto.

La placa de la Plaza de la Soledad (Teniente Linares) cuenta que "albergába una imágen", la de la calle el Vallé (Ballesteros Villanueva) comenta que la vía "recogia las aguas de escorrentía", y en la explicación de la calle San Juan (Antonio Piniés) falta un artículo.

Además de estos errores ortográficos, la oposición ha criticado redacciones poco claras o términos autóctonos cuyo significado debería haberse aclarado.

Como la curiosidad me corroía, me he metido en la página web del Ayuntamiento y ¡qué bien! he encontrado bastantes errores de sintaxis que ni mis alumnos cometen. Para empezar, en el siguiente enlace se puede ver a la Concejala de Cultura (según ellos, Concejal) sonriendo orgullosa debajo de una de las placas: Calle Lopez Pozas... sin la tilde.




El texto que abre la iniciativa tampoco tiene desperdicio. Además de estar todo escrito en mayúsculas (cosa horrorosa) se observa una total falta de respeto a la puntuación:

LA EDIL HA SEÑALADO QUE ESTA ES UNA FORMA DE HACER UN RECORRIDO POR LA CIUDAD MEDIANTE EL NOMBRE MÁS TRADICIONAL Y EMBLEMÁTICO, COMO ES EL CASO DE LA PLAZA NUEVA, LA CALLE DEL MOLINO, LA CALLE DE LA FERIA O LA MANCEBERÍA, CADA UNA DE LAS PLACAS VA ACOMPAÑADA DE UNA BREVE EXPLICACIÓN DEL SENTIDO QUE TENÍA EN LA ANTIGÜEDAD UTILIZAR ESTOS NOMBRES QUE HOY PERDURAN GRACIAS AL BOCA A BOCA, PASANDO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN.


Además de esto, en la página web se pueden encontrar otras joyas lingüísticas como "habran hinchables" (sin tilde y concordando el verbo con el CD: la forma correcta es "habrá hinchables"); chirriantes cultismos (junto con incomprensibles signos de interrogación y punto detrás de interrogante) como "Entrega de premios en la carpa sita en el recinto feria ?Los Huertos?." o "Matricula de honor".

Presumir de leer libros que no se han leído



Acabo de leer en Público que, según una encuesta realizada en el Reino Unido con motivo del Día Mundial del Libro, muchos británicos admiten haber leído libros solamente para impresionar a sus interlocutores. Algunos de los libros de los que presumen son 1984, de George Orwell, Guerra y Paz, de Tolstoi, y Ulises, de James Joyce.

Cuando se les preguntó qué autores leían con mayor gusto, un 61% de los encuestados citó a J.K. Rowling, la autora de la saga de Harry Potter y un 32% al autor de best-sellers John Grisham (jajaja... antes se pilla a un mentiroso que a un cojo).

A mí, personalmente, ya no hay nada que me sorprenda sobre todo después de que un amigo me dijera un día que para él era una pérdida de tiempo eso de leer y lo que hacía (porque lo consideraba mucho más práctico) era aprenderse las contraportadas de los libros para luego hablar sobre ellos o, al menos, decir que leía mucho. Lo que yo todavía no entiendo es por qué necesitaría decir que leía mucho si, en teoría para él, eso carecía de importancia... Pero bueno, aquí podemos entrar en un círculo vicioso (o, lo que es lo mismo, del absurdo) que no llevaría a ninguna parte.

En fin, ellos se pierden leer maravillas como Guerra y Paz o novelas tan visionarias como 1984 (Ulises sí que no me la he leído, pero es que me da una perezaaaaaa).

Las 20 palabras peor pronunciadas en español

(En rojo se indican las palabras mal pronunciadas)

Según los resultados de la encuesta realizada por SpinVox sobre la pronunciación de los españoles, la palabra peor pronunciada es viniste, que suele pronunciarse como veniste, ya que la mayoria de las formas y tiempos verbales del verbo "venir" comienzan por "ve".

La segunda en el ránking es la palabra trastorno, frecuentemente pronunciada como transtorno. Esto es así porque en español existe un grupo de palabras, como "transporte", "transcripción" o "transgredir", grupo en el que el hablante incluye por similitud la palabra "trastorno".

Siguiendo el estudio las siguientes palabras en las lista de las peor pronunciadas serían prejuicios pronunciada frecuentemente como perjuicios (que tiene otro significado muy distinto), e idiosincrasia, palabra de uso poco común y a la que la gente le suele cambiar la "s" por "c", resultando varias combinaciones como idiosincracia o idiocincracia. Inmediatamente por debajo de esta nos encontramos con sarpullido cuyo problema es el mismo. La gente confunde "s" con "z" y dice zarpullido.

Comentando los resultados del estudio, Adolfo Figueras, portavoz de SpinVox en España, señaló que "muchas palabras son difíciles de decir y cuando nos esforzamos en pronunciarlas correctamente, tomamos consciencia de cómo hablamos realmente".

Otro dato que este estudio ha revelado es el hecho de que hablar mal o no poder pronunciar ciertas palabras en la forma correcta no es cuestión que el hablante español se tome a risa. Un asombroso 47% afirmó sentirse avergonzado cuando no puede pronunciar una palabra y uno de cada cinco entrevistados admitió sentirse incómodo si es su pareja la que tiene problemas de dicción. Además, más de la mitad de las personas consultadas afirmó evitar el uso de palabras que le resultan complicadas de pronunciar para no parecer estúpidos, aunque esto no evita que más del 43% de la gente admitiera corregir a quien pronuncia una palabra de forma incorrecta.

A la luz de todos estos datos, Figueras agregó: "Estamos fascinados por la forma de hablar de la gente, nuestro sistema de conversión automático de voz a contenido nos permite estudiar con total precisión estas formas de expresión, incluyendo las malas pronunciaciones. Esto implica que las personas pueden confiar en que sus mensajes, convertidos a textos y entregados ya sea por SMS o por correo electrónico, serán auténticos y contendrán la esencia de su voz."


Lista de las 20 palabras peor pronunciadas del lenguaje español con su respectiva forma errónea:

Viniste - veniste

Trastorno - transtorno

Prejuicios - perjuicios

Idiosincrasia - idiosincracia

Sarpullido - zarpullido

Ineptitud - inaptitud

Madrid - Madri

Esparadrapo - esparatrapo

Helicóptero - helicotero

Fortísimo - fuertísimo

Croqueta - cocreta

Tortícolis - torticulis

Popurrí - pupurri

Pobre - probe

Restricción - restrincción

Haya - Haiga

Mahonesa - bayonesa

Pamplona - plamplona

Solidaridad - sodilaridad

Institucionalización - institutonalización

[Visto en: La flecha, diario de ciencia y tecnología]

Bonita clasificación de los cuentos

Hay cuentos y cuentistas para todos los gustos. Más todavía, los cuentos, al igual que sus autores, tienen diversas formas, tamaños y contenidos. Así hay cuentos largos como Julio Cortázar y cuentos cortos como Tito Monterroso; cuentos livianos como Julio Ramón Ribeyro y cuentos pesados como Lezama Lima; cuentos chuecos como Augusto Céspedes y cuentos borrachos como Edgar Allan Poe; cuentos humorísticos como Bryce Echenique y cuentos angustiados como Franz Kafka; cuentos eruditos como JL Borges y cuentos dandys como Óscar Wilde; cuentos pervertidos como Marqués de Sade y cuentos degenerados como Charles Bukowski; cuentos decentes como Antón Chéjov y cuentos eróticos como Anaîs Nin; cuentos del realismo social como Máximo Gorki y cuentos del realismo mágico como García Márquez; cuentos suicidas como Horacio Quiroga y cuentos tímidos como Juan Rulfo; cuentos naturalistas como Guy de Maupassant y cuentos de ciencia-ficción como Isaac Asimov; cuentos psicológicos como William Faulkner y cuentos intimistas como JC Onetti; cuentos de la tradición oral como Charles Perrault y cuentos infantiles como HC Andersen; cuentos de la mina como Baldomero Lillo, cuentos rurales como Ciro Alegría, cuentos urbanos como Mario Benedetti y así, como estos ejemplos, hay un montón de cuentos como hay de todo en la viña del Señor. El saber elegirlos no es responsabilidad del escritor sino un oficio que le corresponde al lector.


[Fragmento de Lecciones sobre el arte de escribir cuentos breves, Víctor Montoya]

El lenguaje del chat, mejor visto

Varios filólogos analizan con menos dramatismo que antaño cómo se utiliza del idioma en Internet, aunque tal vez lo más llamativo del reportaje sea que los sms no son tan modernos como pensamos.

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