Beatriz Portinari

Hoy hablamos de musas, en concreto de una muy especial, Beatriz Portinari, idealizada por Dante Alighieri en la Divina Comedia.

Enlace
Dante encuentra a Beatriz en el puente de Santa Trinita, de Henry Holiday

Acabo de volver de Florencia y una de las visitas que más me llamó la atención fue la de la pequeña iglesia en la que está la tumba de Beatriz. Santa Margherita dei Cerchi se encuentra en un pequeño callejón perpendicular a la Vía de Dante Alighieri (una de las que convergen en la Piazza de la República). Mi manía de meterme en callejones vacíos de turistas me llevó al feliz descubrimiento de este lugar.

Al entrar, lo primero que sorprende es la oscuridad reinante y el ambiente un tanto tétrico. La iglesia se ilumina tenuemente por unos cirios, aunque hay una especie de caja eléctrica en la que se invita a echar una moneda para iluminarla. Un fondo musical de órgano con un coro de voces que parecen de niños ambienta el lugar, dándole un aire de auténtica película de terror gótico. A ambos lados de la iglesia, apoyados en las paredes, se encuentran varios cuadros (que también parecen pintados por niños) con escenas en las que, me imaginé, se reflejaban diferentes momentos de ese encuentro (supuesto) entre el poeta y su musa. Me pareció ver a un Pinocho, aunque igual fueron imaginaciones mías, ya traspuesta por el ambiente.

Interior de la iglesia (Fuente de la foto)

Pues bien, en esa iglesia está enterrada la famosa Beatriz Portinari, en una tumba de lo más "mona" adornada con un pequeño ramo de flores (la foto la he tenido que tomar prestada de Wikipedia porque la mía, hecha con el móvil, no se ve tan bien).



Durante sus años de estudio, Dante Alighieri coincidió con el poeta Guido Cavalcanti, representante del dolce stil nuovo (que significa "dulce estilo nuevo"; muy resumidamente se puede decir que es el marbete con el que se conoce a un grupo de poetas italianos toscanos del siglo XIII que recogen, en su poesía, elementos de la tradición trovadoresca e introducen un nuevo concepto del amor que culminaría en Petrarca) y de quien se convirtió en discípulo. Según explica en su autobiografía, en 1274 vio por primera vez a Beatriz Portinari, cuando ella contaba ocho años y él tan sólo uno más; el apasionado y platónico enamoramiento de Dante tendría lugar al coincidir de nuevo con ella nueve años más tarde. Sobre este encuentro no hay nada que lo afirme o desmienta, porque ni siquiera el propio Dante hace referencia a él. Lo que sí parece ser cierto es que la joven pertenecía a una familia muy rica e importante que, cuando se mudaron a Florencia, vivieron en una casa cercana a la de Dante.

La influencia de la poesía trovadoresca y estilnovista sobre Dante Alighieri queda reflejada en su Vita nuova, conjunto de poemas y prosas dirigidos a Beatriz, razón de la vida del poeta y también de sus tormentos, y sus Rime Petrose, dirigidas a una amada supuesta, a la que escribe sólo para disimular ante los demás su verdadero amor. El juego poético-amoroso oscila entre la pasión imposible y la espiritualizada idealización de la figura de su amada, como podemos leer en el siguiente soneto:

Amor brila en los ojos de mi amada,
y se torna gentil cuando ella mira:
donde pasa, todo hombre al verla gira
y a quien tiembla el alma enamorada.

Anochece si esconde su mirada,
y por volverla a ver todo suspira:
ante ella la soberbia huye y la ira;
bellas, honrad conmigo a mi adorada.

Feliz mil veces quien la ve y la siente;
al nacerle el alma al punto empieza
todo humilde pensar, toda dulzura,

y no sabe, al mirarla sonriente,
si en ella se excedió naturaleza,
o el milagro gentil tanta hermosura.

Es un curioso lugar que merece la pena no perderse.

MÁS INFORMACIÓN:
- Se pueden encontrar más sonetos y fragmentos de Dante en A media voz.


Novelas sobre el fin del mundo

En el blog Fronteras hay una interesante entrada con una selección de novelas de ciencia ficción que narran un mundo arrasado por plagas, accidentes, invasiones, etc. De las diez que hay en este ránking, solo he leído una: Ensayo sobre la ceguera, de Saramago (de la que guardo un buen recuerdo). 


[Fotograma de la película A ciegas, basada en la novela de Saramago]

En la introducción habla de 1984, Un mundo feliz y Farenheit 451, todas ellas clásicos de imprescindible lectura.


Quijote interactivo


La Biblioteca Nacional ha subido a la red la edición original e interactiva de Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. Con este proyecto, denominado Quijote interactivo, se ofrece la posibilidad de acceder a las versiones de 1605 y 1615 con una música de fondo muy apropiada.

En la web se ofrece, además, un mapa con las aventuras donde transcurrieron los avatares de don Quijote; un esquema con las ediciones que se sucedieron por la misma época; un apartado para los libros de cabellería, en donde se examinan las relaciones del texto de Cervantes con los de otros héroes caballeresco, o la vida en la España del siglo XVII (gastronomía, danza, juegos...).

En fin, una maravilla al alcance de todos para poder disfrutar de una manera distinta del libro más importante de la literatura universal.

Historia contada con señales de tráfico

He visto por la red esta historia contada con señales de tráfico. Me ha parecido divertida, así que la incluyo aquí. No puedo poner datos de autoría, porque no los he encontrado.

Si necesitas verla más ampliada, puedes pinchar sobre la imagen.



Y tú... ¿te atreverías a relatar una historia con iconos?

"Primeras letras", Eduardo Galeano


 

De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos la vela.
¿Quién nos habrá enseñado las malas mañas? ¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?

La retórica: ars bene dicendi

La retórica es el arte de bien decir (ars bene dicendi), de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover.

Su curioso origen es completamente ajeno a la literatura: en el siglo V a.C., en Siracusa, los tiranos Gelón e Hierón realizaron expropiaciones de tierras, que más tarde, con el advenimiento de la democracia, serían anuladas; esta situación provocó numerosos pleitos por derechos de propiedad, en los que se advirtió el valor de la elocuencia para defender causas judiciales.

Simultáneamente, desde una perspectiva política, la propia democracia cimenta la importancia de la persuasión verbal. Además del discurso judicial y político, el elogio funerario, en el que se trata de demostrar convincentemente las virtudes del difunto, también entraría en el radio de acción de la nueva disciplina. Es en este contexto en el que comienza a desarrollarse la enseñanza de la retórica.




Imagen de Quintiliano, el mejor profesor de retórica del mundo antiguo, junto con Isócrates, que dijo cosas tan inteligentes como 

Lo que tú mismo odias, no se lo hagas a nadie

que podría convertir en mi lema, porque siempre voy diciendo que nunca hay que hacer lo que no quieres que te hagan a ti.

Hay más frases de Isócrates en la web Inspiraa.








Si quieres irte a los infiernos, guarda estos mandamientos




DECÁLOGO DE MAQUIAVELO

  1. En lo exterior, trata a todos con agrado, aunque no ames a ninguno.
  2. Sé muy liberal en dar honores y títulos a todos, y a alaba a cualquiera.
  3. Si lograres un buen empleo, sirve en él solo a los poderosos.
  4. Aúlla con los lobos (esto es: acomódate a seguir el carácter del que te convenga, aunque sea en lo más criminal).
  5. Si oyeres que alguno miente en favor tuyo, confirma su mentira con la cabeza.
  6. Si has hecho algo que no te importe decir, niégalo.
  7. Escribe las injurias que te hagan en pedernal, y los beneficios en polvo.
  8. A quien trates de engañar, engáñale hasta el fin, pues para nada necesitas su amistad.
  9. Promete mucho y cumple poco.
  10. Sé siempre tu prójimo tú mismo, y no tengas cuidado de los demás.


Como aclaración hay que decir que este decálogo está recogido en la obra Don Catrín de la Fachenda escrita por José Joaquín Fernández de Lizardi, quien recoge a pie de página la siguiente nota:

Nicolás Maquiavelo, astuto escribano de Florencia, y después un falso político de Francia, escribió a sus sectarios este maldito decálogo, que trae Alberto Magno en el prefacio de su obra titulada: Bonus politicus, etc.


El discurso de don Cándido a Catrín (capítulo IX) es una clara parodia de la obra Il Principe (1513) de Maquiavelo porque atribuye al político italiano un decálogo que nunca escribió.

Amin Maalouf, premio Príncipe de Asturias

Hoy se celebró el acto de entrega de los Premios Príncipe de Asturias en Oviedo.

El Premio de las Letras fue para Aamin Maalouf, escritor libanés que lleva varios años viviendo en París tras el estallido de la guerra civil en su país natal.





De su discurso, me quedo con su importantísima (por ser tan necesaria) reivindicación que hace de la cultura, especialmente hoy en día, un mundo al revés en el que parece que cuanto más inculto seas, más consideración social tienes.

La cultura no es un lujo que podamos permitirnos sólo en las épocas faustas. Su misión es formular las preguntas esenciales. ¿Quiénes somos? ¿Dónde vamos? ¿Qué pretendemos construir? ¿Qué sociedad? ¿Qué civilización? ¿Y basadas en qué valores? ¿Cómo usar los recursos gigantescos que nos brinda la ciencia? ¿Cómo convertirlos en herramientas de libertad y no de servidumbre?

Este papel de la cultura es aún más crucial en épocas descarriadas. Y la nuestra es una época descarriada. Si nos descuidamos, este siglo recién empezado será un siglo de retroceso ético [...] Se recrudecen las afirmaciones identitarias, violentas en muchísimas ocasiones y, en muchísimas ocasiones, retrógradas; se debilita la solidaridad entre naciones y dentro de las naciones; pierde fuelle el sueño europeo; se erosionan los valores democráticos; se recurre con excesiva frecuencia a las operaciones militares y a los estados de excepción... Abundan los síntomas.


Y yo me pregunto: ¿cuándo empezaremos a escuchar a los que, de verdad, tienen algo que decir?

[Discurso íntegro]

Goliardo

Esta palabra viene del francés antiguo gouliard. La RAE recoge dos acepciones:

  • La primera, como adjetivo, significa: "Dado a la gula y a la vida desordenada; seguidor del vicio y del demonio personificado en el gigante bíblico Goliat".
  • La segunda, como sustantivo, se refiere a un clérigo o estudiante vagabundo de la Edad Media, que llevaba vida irregular.
Aparentemente, el nombre procede de gula («goloso»), por su insaciable apetito, y de la analogía fonética de Golias, que procede del gigante bíblico Goliat, al que se identificaba desde antiguo con el diablo. Desamparados por la Iglesia, se hacían itinerantes, vagabundos, de espíritu transgresivo y provocador.


A mediados del siglo XIII, deambulaban por las tabernas, universidades y otros lugares públicos, cantando y declamando sus poemas satíricos, un tanto cínicos, muchas veces denunciando los abusos y la corrupción de la propia Iglesia, o poemas eróticos, frecuentemente muy osados. Las composiciones, casi siempre anónimas, son muy diversas: desde poemas sencillos hasta otros muy elaborados y retóricos.

Su tendencia al amor, al juego y al vino marcan sus composiciones poéticas reunidas en los Carmina Burana, nombre dado a la colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII.


En España, los goliardos eran llamados sopistas y, de ellos, derivaría la actual tuna por su carácter alegre y pícaro.


[Imágenes: la primera la he tomado de Bitácora de lengua; la segunda es el Codex Buranus (Carmina Burana)]

Videoconsola marca "libro"

Nobel de Literatura: Mario Vargas Llosa

Esta semana pasada fue una semana de enhorabuena para el idioma español y el mundo hispano. Mario Vargas Llosa recibía el Premio Nobel de Literatura 2010 en un reconocimiento que ha sido merecidísimo. De esta forma, Vargas Llosa forma parte de la larga lista de nobeles de nuestra lengua: Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Gabriela Mistral, Neruda y otros cuantos más.

Tuve, hace un año, el gran privilegio de tenerlo delante en un acto de la RAE, de la que forma parte desde 1996 y, a pesar de ello, me quedé plantada como un pasmarote sin atreverme ni siquiera a acercarme para expresarle mi admiración.

Es de agradecer que, después de varios años en los que los ganadores han sido escritores poco conocidos (me consta que no solo por mí sino por una gran parte de los ciudadanos), se lo hayan dado a alguien que sí lo es, bien por sus novelas, bien por sus artículos en prensa, o por ambos motivos.

Dejo aquí un enlace con los diez mejores enlaces para entender el universo de Mario Vargas Llosa (El País).

Por cierto, si nadie se ha leído nada de él, puede empezar por La ciudad y los perros, una sobrecogedora historia de militares y cadetes. Además, fue una de las obras que contribuyó a la renovación de la novela en nuestro país en 1962 (junto, por supuesto, con la rompedora Tiempo de silencio, de Martín Santos).

Entradas populares